El tomate tiene en el interior de su pulpa numerosas propiedades terapéuticas. Veamos algunas:
- Por su alto contenido en agua resulta diurético y también refrescante o atemperante, es decir que ayuda a bajar la temperatura corporal en los casos de fiebre y de exposiciones solares intensas. En estos casos, además de comerlo conviene colocar rodajas frías sobre las zonas afectadas de la piel.
- Es remineralizante, vitaminizante, energizante y equilibrante celular. Por estas cualidades muchos expertos sostienen que el tomate podría prevenir la formación de ciertos tumores.
- Alcaliniza y purifica la sangre.
- Al consumirlo crudo contribuye a mejorar estados de deficiencia de vitamina C o ácido ascórbico, tuberculosis pulmonar, anemia y constipación.
- Combate infecciones.
- Ayuda a disolver el ácido único.
- Aplicar una rodaja de tomate ayuda a desinflamar las picaduras de insectos, forúnculos o abscesos.
- Las gárgaras con jugo de tomates mezclado en partes iguales con agua caliente se utilizan para aliviar el dolor de garganta; un remedio mágico para quienes exigen al máximo sus cuerdas vocales, por ejemplo cantantes o locutores.
- El jugo de tomates tiene un efecto relajante y antiarrugas, aplicado externamente sobre los rostros fatigados.
- Un tomate contiene vitaminas A, B1, B2, B3, B6, C, K y E y numerosas sales minerales, como potasio, cloro, fósforo, calcio, azufre, magnesio, sodio, hierro, cobre, zinc, yodo, cobalto, manganeso, cromo, níquel y flúor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario